La privacidad: el primer paso para estar seguros

Conceptos básicos y buenas prácticas en Redes Sociales

Es muy importante que mantengamos el control de nuestras redes en todo momento. Para lograrlo hay una serie de precauciones que debes tener en cuenta.

Elige contraseñas seguras. Muchas veces ponemos contraseñas sencillas porque son fáciles de recordar, pero si son fáciles de recordar posiblemente también sean fáciles de descifrar. Evita fechas de cumpleaños, nombre y apellido, dirección, etc. Lo ideal es que tengan entre 8 y 15 caracteres y que incluyan minúsculas, mayúsculas, números y caracteres especiales.

Es interesante que utilices diferentes contraseñas en los diferentes entornos digitales que frecuentas. Si no se te ocurren, puedes recurrir a gestores de contraseñas que se encargan de crear contraseñas seguras y te ayudan a mantenerlas a salvo.

Por muy amigos que sean tus amigos o por mucho que quieras a tu pareja, nunca compartas tus contraseñas con ellos. ¡Nunca! Vuestra relación podrían torcerse y tu situación de vulnerabilidad sería enorme.

Asegúrate de no dejar sesiones abiertas de ninguna red social cuando utilizas dispositivos que no son tuyos. Nunca se sabe quién puede venir detrás y con qué intenciones.

Asegúrate de que la configuración de la privacidad de tus redes sociales son exactamente como tú quieres que sean. Tómate tu tiempo para configurarlo de manera nadie que tú no quieras pueda acceder a tus publicaciones, información de perfil, etc.

Recuerda que si te hackean y consiguen tu contraseña pueden publicar en tu nombre, leer y responder emails como si fueses tú, comprar online con tu cuenta, etc. Y todo esto puede tener consecuencias nada agradables.