Cuidado con lo que compartes

Conceptos básicos y buenas prácticas en Redes Sociales

Cuando compartes algo en redes sociales deja de ser sólo tuyo y pasa a disposición también de otros. Por eso, a la hora de manejarte en tus entornos sociales ten siempre en cuenta estos pequeños consejos.

Piensa que todo lo que dejas al alcance de otras personas puede volverse en tu contra, sobre todo si es personal. Por eso te recomendamos que no digas abiertamente dónde vives, dónde estudias, dónde pasas el rato con tus amigos…

Las fotos pueden dar mucha más información de la que crees. Un jersey con el logotipo de tu colegio, por ejemplo, dice dónde estudias. Una foto con tu familia de vacaciones muestra que no estáis en casa, etc. No hay que volverse locos, basta con pensárselo dos veces antes de compartir cualquier contenido audiovisual.

Es importante que nunca envíes fotos o vídeo que realmente no quieras mandar. Ni aunque te lo pida alguien a quien quieres mucho, como tus amigos o tu pareja. Recuerda que las fotos y los vídeos íntimos son los más comprometidos y los que más daño pueden hacerte.

Ten en cuenta que todo lo que dices en las redes también es contenido que estás compartiendo y puede tener consecuencias. Unos estudiantes de la universidad estadounidense de Harvard, por ejemplo, fueron expulsados del centro por sus comentarios racistas y homófobos en sus entornos sociales.

Te recomendamos que tengas cuidado incluso con los mensajes que recibes y que tú reenvías. Asegúrate de que el contenido del mensaje es verdadero para no extender bulos y de que no es ofensivo, para no hacer daño gratuitamente.

Un buen consejo es aplicar la teoría del 10. Cuando vayas a compartir algo, sea lo que sea, piensa cómo te hará sentir dentro de 10 horas, dentro de 10 meses y dentro de 10 años. Al principio te llevará un rato pensarlo, pero finalmente se convertirá un hábito que adoptarás de manera natural.